miércoles, 27 de febrero de 2008

BEOWULF


Nº 13. Lunes 18 de Febrero de 2008
Autor: KIERNAN, Caitlin
Título: Beowulf.
Editorial: Espasa, Madrid, 2007
ISBN: 978-84-670-2660-3; 356 pp
Esta novela, leída por recomendación de mi hijo, está basada en el guión cinematográfico de la película del mismo título del director Robert Zemeckis, y no en el poema original del siglo IX o X. Esto hace que su lectura sea relativamente fácil, que su ritmo sea bastante ágil y que continuamente estemos “viendo” las escenas narradas –aunque como ocurre en mi caso no haya visto la película-. Sinceramente pensé que no me iba a gustar, pero a medida que iba leyendo pensé en lo acertado de incluirla como recomendación en este blog. Creo que, sin ser una obra magnífica, es una buena novela de aventuras, y eso es suficiente. Está ambientada en la Escandinavia de los siglos V y VI, y en ella el protagonista deberá enfrentarse al monstruo Gréndel que aterroriza el reino del rey Hrothgar y la reina Wealthow. Acompañado siempre por su fiel amigo Wíglaf, Beowulf derrota a Gréndel, pero eso no es más que el comienzo…

jueves, 31 de enero de 2008

UN DÍA DE CÓLERA


Nº 12. Lunes 28 de Enero de 2008
Autor: PÉREZ-REVERTE, Arturo
Título: Un día de cólera.
Editorial: Alfaguara, Madrid, 2007
ISBN: 978-84-204-7280-5; 401 pp
Quizá sea Pérez-Reverte el autor más conocido y vendido del actual panorama literario español; sus artículos de opinión pero sobre todo sus novelas y su saga de Alatriste -llevados al cine con resultado manifiestamente mejorable a mi modesto entender- se convierten como por arte de magia en éxitos editoriales inmediatos, a los que yo contribuyo comprando y leyendo inmediatamente el libro en cuestión.
Este libro que presento no es propiamente una novela, aunque tampoco pretende ser un libro de historia, es una afortunada mezcla, un conjunto de documentos históricos novelados, un registro documental minucioso, aunque en absoluto aburrido, del 2 de Mayo de 1808 en Madrid, un día clave en la historia contemporánea española y europea.
Pérez-Reverte se maneja perfectamente en el contexto escogido: tiene muchas tablas en lo referente a temas de honor, heroísmo, brutalidad, patriotismo; además, su soltura en el lenguaje coloquial y su dominio del argot militar y armamentístico también le facilita la tarea, aunque, por supuesto, haya un enorme trabajo de documentación previo que queda recogido en un apéndice.
Al margen de su valor literario, imagino esta obra de Pérez- Reverte como lectura de los alumnos de Bachillerato, una lectura que les permita alejarse por un momento de las visiones generales, desvaídas, construidas a posteriori por los historiadores, aunque necesarias para el estudio y comprensión de la historia, y zambullirse en la historia real, en una jornada concreta con miles de protagonistas que actuaron, que vivieron –y murieron- sin ser conscientes de nada más que de esa inmediatez, puesto que ninguna interpretación de lo ocurrido incorpora el autor a la narración.

miércoles, 23 de enero de 2008



Contagiar la emoción que siento, mi propio amor por las palabras, por la poesía, en este caso, a mis alumnos y alumnas no siempre me resulta fácil.Los programas,las coyunturas de la realidad del aula, a veces nos impiden una tarea importante como es educar en el gusto y el deleite del espíritu.A ello hay que añadir el carácter minoritario y en cierto modo solitario que tiene la poesía. Para ganar adeptos a este culto me permito recomendar esta antología de poesía española para jóvenes que recoge poemas de una nómina de autores cercanos en el tiempo y en la visión de la realidad a los alumnos y alumnas. Leedla,jóvenes, los que, como yo hace un tiempo, queréis llevaros la vida por delante.

jueves, 17 de enero de 2008

FIRMIN


Nº 11. Lunes 14 de Enero de 2008
Autor: SAVAGE, Sam
Título: Firmin.
Editorial: Seix Barral, Barcelona, 2007
ISBN: 978-84-322-2824-7; 222 pp
Después del “parón” vacacional, retomamos el compromiso adquirido con uno de los libros que Sus Majestades de Oriente han tenido a bien regalarme. Firmin, el protagonista y narrador de la novela, es nada más y nada menos que una rata, lo que supone -como mínimo- una novedad. Una rata tremendamente fea –según él mismo-, nacida en el sótano de una librería del Bostón de los años 60. Una rata culta que aprende a leer devorando –no metafóricamente- las páginas de un libro, y que se humaniza progresivamente –no físicamente- mediante la lectura de toda una biblioteca. Realmente podría considerarse una fábula pues el autor pretende transmitirnos, mediante el ejemplo más extremo, los poderes transformadores que la lectura ofrece: inteligencia, sentido del humor, poder de observación, …, humanidad.

martes, 4 de diciembre de 2007

DRÁCULA


Nº 10. Lunes 3 de Diciembre de 2007
Autora: STOKER, Bram
Título: Drácula.


Como ya comenté en clase, voy a tomarme la licencia de recomendar este libro, en cualquiera de sus numerosas ediciones, utilizando las palabras de uno de los más conocidos escritores de la España actual; decía hace bien poco Arturo Pérez-Reverte:

A menudo llegan cartas pidiendo que recomiende un libro para jóvenes. Algo que los anime a leer. En literatura, la palabra jóvenes resulta ambigua y peligrosa, de modo que no suelo meterme en ese tipo de jardines. Cada cabeza es un mundo aparte. Por lo demás, creo que, salvo contadas excepciones, lo que establece la diferencia entre un libro para jóvenes y otro para adultos es la edad de quien lo lee. Unos textos encuentran a su lector en el momento adecuado, y otros no. El conde de Montecristo, por ejemplo, puede fascinar lo mismo a un joven de quince años que a un abuelo de setenta. Y no sabría decir cuándo es más placentero y provechoso leer La línea de sombra, El guardián entre el centeno, La cartuja de Parma, Moby Dick o La montaña mágica. Hay una novela, sin embargo, con la que tengo la certeza de ir sobre seguro, pues no conozco a ninguno de sus lectores, jóvenes o adultos, que no hable de ella con entusiasmo. Con su título ocurre como con tantas obras maestras: el cine lo hizo todavía más popular, devorándolo, y al fijarlo en el imaginario colectivo desvinculó el mito de la fuente original. Pero ese libro extraordinario sigue ahí, en librerías y bibliotecas, en buen y sólido papel impreso, esperando que manos afortunadas lo abran y se estremezcan con su invención perfecta, su belleza y su trama sobrecogedora. La novela se llama Drácula y fue escrita –a máquina, innovación técnica absoluta en aquel momento– por su autor, Bram Stoker, hace ciento diez años.
Drácula es de una modernidad que apabulla. Para construirla, Stoker se zambulló en leyendas medievales, supersticiones y brumas balcánicas, vampirismo y hombres lobo, sin que nada de eso entorpeciese con erudiciones inoportunas, a la hora de escribir, la limpia eficacia de su historia, a la que aplica una factura técnica complicada, impecablemente resuelta, que ya quisieran para sí muchos de los que, a estas alturas del tiempo y la literatura, pretenden romper o reinventar las reglas del juego. La historia, que empieza cuando el joven inglés Jonathan Harker viaja a Transilvania para negociar una venta con un aristócrata local, se fragmenta en cartas, diarios íntimos, recortes de prensa, grabaciones fonográficas e incluso el espeluznante diario de a bordo –pieza maestra dentro de la obra maestra– del capitán de un navío, el Démeter, que con su perro negro ocupa por mérito propio un lugar en la nomenclatura de barcos legendarios y misteriosos de la gran literatura de todos los tiempos.
Además, están los personajes. Complejos, humanos hasta el dolor, inhumanos hasta la crueldad objetiva y fría, los seres que pueblan Drácula mantienen al lector pegado a sus páginas: las dos amigas atrapadas por una atracción fatal, la desnudez fetichista de sus pies –¡cómo insiste en eso el autor!– cuando se entregan al terrible seductor, la violación-vampirización de Lucy, la impotente lucidez de Van Helsing, el sacrificio del compañero generoso, la dramática empresa de los tres amigos y su estaca en el corazón, la fanática fe del miserable y leal loco Renfield en su maestro-mesías, a prueba de manicomios… Y, por encima de todos, desde que una mano fuerte, fría como la nieve, estrecha la del joven Harker en el castillo de los Cárpatos, la extraordinaria e implacable sombra que planea sobre la novela: ese espléndido conde Drácula, cuya engañosa ancianidad y bigote blanquecino quedaron borrados para siempre, en la iconografía clásica del mito –160 adaptaciones cinematográficas–, por la magnífica palidez engominada de Bela Lugosi, la elegancia aristocrática de Christopher Lee, la escalofriante cortesía de Frank Langella y todas las derivaciones, variantes o sucedáneos generados en torno; desde bodrios infames para la tele hasta obras maestras como el mítico, genial, Vampiros del maestro John Carpenter.
Y es que, por encima de todo eso, Drácula es una novela magnífica que a ningún lector deja indiferente. «La mejor del siglo», afirmaba de ella Oscar Wilde en 1897; y con Don Juan y Fausto, según André Malraux, «los únicos mitos creados por los tiempos modernos». Un pedazo de libro, vamos. De los que enganchan –literalmente– por el pescuezo. Así que, señora, caballero, profesor de literatura o quien diablos sea usted, permítame una sugerencia: si esa lastimosa criatura suya no abre nunca un libro, cómprele Drácula, o hágaselo leer y comentar en clase. A usted, de paso, tampoco le vendría mal. Échele un vistazo, y ya me contará. Tan seguro estoy de eso que, si no funciona, yo mismo le devuelvo su dinero.

LA SUMA DE LOS DÍAS


Nº 9. Lunes 26 de Noviembre de 2007
Autora: ALLENDE, Isabel
Título: La suma de los días.
Editorial: Círculo de Lectores, Barcelona, 2007.
ISBN: 978-84-672-2696-6; Páginas: 392

COMENTARIO:
Cuando he visto en uno de los carteles expuestos en el Instituto que una alumna del centro estaba leyendo “Paula”, de Isabel Allende, me decidí a leer y presentar esta última obra de la autora que, desde hacía semanas, rondaba por casa.
Hace 25 años, coincidiendo con la entrega del Nóbel de Literatura a García Márquez, se publicaba “La casa de los espíritus”, la primera y magnífica novela de Isabel Allende, muy en la línea del denominado “realismo fantástico” que tanto se llevaba por entonces. Desde aquel año, la autora ha publicado numerosas obras que, casi siempre, se han convertido en éxitos de crítica y venta. La que ahora nos ocupa constituye una biografía familiar que abarca desde la muerte de su hija Paula hasta la actualidad, narrada de forma directa y amena, en un lenguaje llano y bien construido, desde mi punto de vista, su principal valor reside en acercarnos a la vida cotidiana de una celebridad, tan parecida a la de cualquiera de nosotros, al tiempo que nos ofrece una muy interesante información sobre la génesis y el sentido de todos sus libros, incluido este último. No obstante debo decir también que, tras su lectura, queda el regusto de que “La suma de los días” responde al compromiso adquirido por la autora con su editorial.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

LA CONJURA CONTRA AMÉRICA


Nº 8. Lunes 19 de Noviembre de 2007
Autor: ROTH, Philip
Título: La conjura contra América
Editorial: Círculo de Lectores, Barcelona, 1995.
Original: The Plot against America. (2004) Traducción: Jordi Fibla.
ISBN: 84-672-1371-X; Páginas: 428
COMENTARIO:
Primera novela que leo de este consagradísimo escritor norteamericano, que hace bueno –otra vez- el dicho de “ más vale tarde que nunca”, puesto que resulta fascinante. La conjura contra América parte de un planteamiento de historia alternativa (ucronía), basado en una circunstancia real, la simpatía de Charles Lindbergh, el héroe americano de la aviación, por la causa del nazismo. A partir de esta premisa, Roth imagina un pasado en el que Lindbergh vence a Roosevelt en las elecciones presidenciales de 1940 y pone en práctica una política aislacionista y de pactos con Hitler, que acaba desembocando en la persecución de los judíos norteamericanos.
Uno de los mayores méritos de la historia es conseguir dar verosimilitud a esta ficción tan chocante, sin caer en excesos dramáticos ni en situaciones que nos pudieran resultar absolutamente increíbles, haciéndolo además desde la perspectiva de un niño judío de 7 años, también llamado Philip Roth, hijo menor de una familia de clase media que, junto al resto de personajes, retratan con enorme vivacidad la vida norteamericana de la época. Todos ellos, además, configuran un elenco de tipos humanos brillantísimamente caracterizados a partir de innumerables “efectos de realidad” –gestos, aficiones, forma en que llevan a cabo sus tareas cotidianas, vestuario, acento, etc…
Por último, destacar que el valor de la obra descansa también en que no se centra exclusivamente a la denuncia del antisemitismo, sino también en algo mucho más universal y probablemente más interesante: de cómo una sociedad aparentemente muy cohesionada y segura de sí misma se ve enfrentada a la transformación o incluso a la desaparición de los valores y creencias que hasta entonces consideraba inmutables.